Conductor taxi WDQ 829 recogió unos bafles y se desapareció con el servicio a través de InDriver
Denuncia la usuaria Laura Saray que el día viernes 01 agosto, siendo las 19:32, en la ciudad de Villavicencio, solicitó un servicio de InDrive para llevar unos parlantes de gran tamaño, para el barrio El Estero, ella iría en su motocicleta acompañando al vehículo.
Pues bien, para su sorpresa el vehículo que llegó al servicio fue un taxi común y corriente de la ciudad, de placa WDQ 829, pero afiliado a InDriver; cuyo conductor aparece identificado con el nombre Carlos Andres Agudelo Roldan y al que se le dieron todas las indicaciones del destino, inclusive en la misma aplicación.
En el trayecto algo sucede y el señor conductor se desvía de la ruta en el sector de la Terminal de transportes, en nuestra angustia lo primero que hicimos fue llamarle al número que aparece de contacto 300 948 6358, se le llamó inmediatamente y no contestó, insistimos muchas veces, hasta que sonó apagado, indicó Laura.
Realizamos el reporte a InDrive, se le bloquea la página, se sigue llamando al otro día (sábado) en repetidas ocasiones, mañana y noche, no contesta, nos bloquea!
Hicimos llamadas desde otros números hasta que por fin nos contestó y quedó en devolvernos los parlantes marca LG (fotos), pero no lo ha hecho. Aunque le seguimos marcando desde otros números, ya supone que soy yo y cuelga, corta la llamada.
Por eso, no tuve más alternativa que colocarle la denuncia en la Fiscalía la cual quedó bajo el radicado No 2025080200954
Mientras se realizaba esta nota, la historia tomo otro rumbo, ya que después de tres días de la usuaria solicitar que el señor Carlos Andrés Agudelo le entregara sus parlantes, de ignorarla totalmente y prometerle entregárselos el día sábado, solo hasta hoy sobre las 5:29 pm, apareció frente a la vivienda donde recogió el servicio, para hacer entrega de los dos parlantes.
Pero la historia no termina aquí, pues ahora le exigió $20.000 por el servicio o de lo contrario no entregaría nada; así las cosas, la usuaria terminó cediendo y pagando $20.000 más, pero por descargarlos en su casa, recuperando aparentemente los mismos parlantes ( eso lo determinaran más adelante), ya que según «Laura» se ven como distintos.



